Ir al contenido principal

¡Reciba GRATIS su vacuna contra la influenza ahora! (Inglés y español).

La FDA advierte a los consumidores sobre el riesgo de la contaminación con metanol, un ingrediente presente en ciertos desinfectantes para manos. Conozca más (inglés y español).

Seleccione su idioma.

Selecciona tu idioma.

Evaluación sobre dolor de espalda


Revisado el 15 de abril de 2020

Evaluación sobre dolor de espalda

Es cierto que la mayoría de los dolores de espalda desaparecen solos con el tiempo. Pero está bien comunicarse con su médico si tiene inquietudes o preguntas. Y, en algunos casos, sin dudas debe consultar con su médico.

Para saber si sus síntomas justifican una consulta con el médico, conteste las siguientes preguntas.

Nota: Esta evaluación no debe reemplazar una consulta con su proveedor de atención médica.

¿El dolor ha permanecido por más de seis semanas?

Si la respuesta es "sí". A pesar de que un dolor de espalda puede desaparecer solo luego de varios días o semanas, es una buena idea ponerse en contacto con su médico si el dolor ha permanecido por este tiempo. Es posible que haya un problema más serio que pueda tratarse. Su médico también puede aconsejarlo sobre el alivio del dolor, ejercicio y otras medidas para ayudarlo a recuperarse.

¿Tiene dolor en una pierna y dolor de espalda?

Si la respuesta es "sí". Este puede ser un indicio de que algo está presionando un nervio que va desde la espalda hasta la pierna. La causa puede ser una hernia de disco. O el dolor puede haberse generado por estenosis de columna, un estrechamiento del canal que ocupa la columna vertebral. Este estrechamiento puede ser el resultado de espolones óseos en la espalda, ligamentos engrosados o una hernia discal.

¿Tiene hormigueo, entumecimiento o debilidad en un brazo o en una pierna?

Si la respuesta es "sí". Este puede ser el indicio de una hernia de disco en la espalda o el cuello.

También puede ser un indicio de estenosis de columna (un estrechamiento del canal de la columna vertebral), en especial, si empeora cuando se pone de pie o camina.

El entumecimiento, dolor o debilidad en un brazo o en una pierna también puede ser un síntoma de un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco, en especial, si apareció de repente u ocurre junto con otros síntomas, como dolor de espalda, pecho o mandíbula. Llame al 911 de inmediato si es posible que esté teniendo un accidente cerebrovascular o ataque cardíaco.

¿El dolor comenzó luego de una lesión reciente?

Si la respuesta es "sí". Esto puede indicar daño, incluida una fractura, en la columna. Este es un riesgo, en especial, si tiene huesos débiles debido a la osteoporosis.

¿Tiene problemas para controlar los intestinos o la vejiga?

Si la respuesta es "sí". Esto podría deberse a una hernia de disco u otro problema en la columna. Si también tiene debilidad en una o ambas piernas, debe comunicarse con su médico o ir a una sala de emergencias de inmediato.

¿El dolor empeora cuando usted descansa o lo despierta de noche?

Si la respuesta es "sí". Si además tiene fiebre, este podría ser un indicio de una infección.

Resultados

Si respondió "no" a las seis preguntas, es posible que no necesite consultar a un médico con respecto a su dolor de espalda en este momento. Sin embargo, si los síntomas persisten o empeoran, puede que necesite una consulta con el médico.

Si respondió "sí" a una o más preguntas, tiene síntomas que justifican una consulta con a un médico.

Más información.

Consejos para tratar el dolor de espalda

Muchas personas con dolor en la espalda baja se sienten mejor luego de una o dos semanas. Y más del 90% se siente mejor dentro de ocho semanas, informa el Colegio Estadounidense de Reumatología (ACR).

Debe comunicarse con su médico si tiene alguno de los indicios mencionados en esta evaluación o si tiene alguna otra inquietud.

Los analgésicos de venta libre, como el acetaminofén y la aspirina, pueden ayudarle a sentirse mejor. Aplicar compresas frías y calor también puede ayudar.

También debe evitar hacer mucho reposo y debe intentar seguir con sus actividades normales, aconseja el ACR.

Fuentes: Academia Estadounidense de Traumatólogos; Colegio Estadounidense de Reumatología; Asociación Estadounidense del Corazón; Sociedad Norteamericana de la Columna